A la hora de afrontar el diseño de Mundo Pocoyó, hace ahora aproximadamente un año, fueron muchas las preguntas que se nos plantearon, sobre todo en cuanto a diseño gráfico, de estructura, de contenido y de funcionamiento.
Uno de los aspectos principales era decidir qué tipo de lenguaje de programación íbamos a utilizar, teniendo en cuenta ante todo dos factores: mantener la estética tridimensional de la serie y hacer lo más cómodo posible el acceso de todo el mundo al entorno, evitando en lo posible el que hubiese que instalar un programa en el ordenador o realizar descargas muy “pesadas”.
Finalmente la solución fue utilizar un cliente en Adobe Flash© que se ejecutase en el propio navegador y que emplease en su mayoría sprites bidimensionales a partir de gráficos renderizados para aligerar el peso del programa (explicado de forma sencilla, utilizamos pequeñas “fotos” de cada uno de los elementos sacados directamente de los modelos empleados en la serie de TV). Dicho y hecho, en pocas semanas y gracias al equipo de programación formado por Carlos Araiz y Emilio Bourdelande, teníamos nuestro pequeño Pocoyó desplazándose por un mundo vacío de suelo cuadriculado con un árbol y unos pocos objetos de referencia, muy primitivo aún, pero ¡funcionando!
El siguiente paso era llenar de contenido este nuevo mundo, lo cual era una tarea tan atractiva como complicada, teniendo en cuenta el grado de calidad del producto base y el reconocimiento internacional del personaje y la serie a lo largo y ancho del mundo ¡No podíamos meter la pata!
Partimos de la base de que tanto Pocoyó como los elementos que le rodean son de sobra conocidos por los fans, así que habría que mantener e incluir en su mundo todos esos elementos familiares junto a los nuevos objetos creados en exclusiva para el mundo virtual.
De ese modo los árboles, piedras, flores, mariposas, nubes,… todo lo ya reconocido y reconocible fue incorporado al nuevo entorno, y por supuesto toda una serie de edificios, carteles, mascotas, estructuras, etc. que fueron surgiendo de las manos y el talento de nuestra genial diseñadora Claudia Sandoval, junto a la inestimable colaboración del director de arte de la serie Alfonso Rodríguez.
Merecen especial atención los avatares, esos personajes que cada cual puede configurar a su gusto y que simbolizan a cada uno de los habitantes de Mundo Pocoyó, pero de ellos y sus peculiaridades y génesis hablaremos en otra entrega de “cómo se hizo”...
¡Hasta pronto y ¡nos vemos en www.mundopocoyo.com!